¡Qué idiota me siento!Y qué idiota soy...Sólo sé llorar y llorar,llevo compadeciéndome a mi mismo toda la vida y cada vez me compadezco más por no tener fuerzas ni valor para afrontar lo problemas que día tras día me hacen más y más daño...
Levanto la cabeza sin dejar de llorar pero ya en silencio y miro con tristeza aquel corazón que había arrancado de mis entrañas y clavado en la pared solo para ti...Aquel triste y pisoteado corazón que aún ensartado por clavos,sigue latiendo despacio...Muy despacio...
Me levanté y con furia lo arranqué sin más,sintiendo un gran dolor en el pecho...Una aguda punzada de dolor en el mismo lugar en el que antes estuvo depositado ese triste corazón.
Solté un grito de rabia,ira,dolor,tristeza,amor...Un grito extraño y confuso que no consiguió nacer y murió dentro de mi garganta.Un grito mudo antes de reventar aquel asqueroso,dolorido y ensangrentado corazón contra el suelo para maldecirlo entre lágrimas que resultaban más dolorosas que apaciguantes...Otro grito mudo de rabia y dolor antes de ver mi propio reflejo en un espejo completamente salpicado de la sangre que una vez fue cálida y que ahora se tornaba fría y oscura como la noche misma.
¿Ese soy yo?¿Yo soy ese muñeco roto,viejo y podrido que se refleja ahí?¿Cómo es posible que haya acabado así?
Me precipito sobre aquel perfecto imitador de cristal rompiéndolo con el puño desnudo,destrozando su lisa superficie y convirtiéndola en mil fragmentos que se esparcieron como polvo por todas partes...
Y vuelve a brotar la sangre caliente por las heridas hechas con esos cortantes y hermosos fragmentos de cristal...Una gota,dos gotas...Un hermoso río de oscura sangre que fluye a través de mi piel y forma su manantial en el suelo de mi triste y oscura habitación,en mi negra desesperación.
Ya no iento el dolor de mis heridas,porque mi corazón ya está muerto,yo mismo le he dado muerte con mis propias manos...Me levanto como un muñeco al que obligan a ponerse en pie contra su voluntad y me acerco despacio a coger esos metros de cuerda que compré especialmente para ésta noche y casi arrastrándome a mi mismo,salí de aquella prisión en la que vivía confinado para entrar en un mundo donde las engañosas luces de los astros se filtraban por las ventanas y creaban un confuso amasijo de destellos que susurran el camino de mi destino.
Avanzo sin prisa por un pasillo por el cual dejo un rastro de sangre,como una guía para no perderme en el caso de que algún día pueda regresar...Desciendo por las escaleras sin sentir la frialdad del suelo de mármol bajo mis pies y más susurros fantasmales llegan a mi cabeza...Más voces confusas que me dicen una y otra vez que llevan esperando éste momento desde hace muchos años...Yo también confieso que lo estaba esperando...Lo necesitaba...
Me detengo frente a la oscura puerta que queda justo al final de las escaleras...Al fin...después de tantos años que nos separan de aquella fatídica noche,es momento de que la tragedia se repita.
Entro despacio en la sombría cocina y un escalofrío recorre mi ser llegando a sobrecogerme el alma.Empiezo a temblar y a llorar de nuevo...Siento miedo,pero no daré un paso atrás,no ahora que después de todo éste tiempo he conseguido por fin entrar en el templo maldito que juré no volver a pisar.
Agarro una silla y me subo sobre ella mientras con la cuerda que llevo arrastrando junto a mi todo el camino,formo un hermoso lazo que llevo años aprendiendo a hacer,antes de amarrarla a alguno de los hierros que cuelgan del techo...Miré con temblor aquel hueco por el que debía meter la cabeza y al hacerlo regresaron a mi mente un torbellino de recuerdos...Las sonrisas que me dedicabas a todas horas,los abrazos cuando me veías llorar,un secreto confesado en la intimidad de una tarde,una caricia que no escondía más que dulce protección,una frase que caló en el fondo de mi alma..."Mi corazón me dice que la ame y la abrace"...Una fuerte punzada de dolor al recordar esas palabras que me asesinaron en vida...
Un golpe,un cristal quebrado...Todo se sume en la oscuridad,más no he dejado de respirar...Poco a poco vuelvo a ser consciente de que sigo respirando...Respiro pausadamente,despacio,con pereza...
Cuando regreso a éste lugar todos me sonríen con dulzura y me dicen que se alegran de verme bien¿De verdad estoy bien?
A lo lejos distingo tu cara,tus ojos me miran chispeantes y te acercas decidido para darme una muy merecida bofetada mientras dices que jamás consentirás que vuelva a hacerte esto y que me protegerás y darás tu vida por mi...
Sólo déjame cerrar los ojos y escuchar el más bello de los sonidos que se pueden escuchar en ésta existencia...Los latidos de tu corazón...

No hay comentarios:
Publicar un comentario