Sólo era un niño,ignorante e iluso que corría a oscuras por un jardín que carecía incluso de una luna que le ofreciera siquiera la más engañosa visión de un paraíso irreal.
Corrí,corrí sin rumbo,sin destino y dirección,tan sólo me precipitaba a las abismales sombras que me rodeaban por doquier sin importar si había tierra o no a mis pies.
Que cansado estaba de todo,que deseoso de nada.
Capté la esencia de algo,un extraño aroma de algo añejo,podrido,fétido,pero hermoso;repulsivo pero irresistible.
Me agaché junto a algo que no veía...Alargué el brazo en busca de lo que desprendía aquella fragancia a muerte y acaricié con la yema de mis dedos alfo de aterciopelada textura...Un escalofrío subió por mi espalda...Creí ver algo hermoso ante mis ojos a pesar de no poder ver más que sombras que jugaban con mi mente enferma.
Miré aquellas negras flores y pregunté:
-¿Qué sois?
Voces espectrales respondieron:
-"Somos rosas negras"
Yo quiero una rosa para mi...Algo que me de calor en medio del frío...Entre todas aquellas rosas del color de la noche había una que se mostraba perfecta...Esa es la rosa que yo quiero...
Alargué el brazo para poder cogerla y algo arañó mi piel.Sentí el calor del dolor y retiré apurado la mano.¿No me vais a permitir cogerla siquiera?
Volví a estirar la mano y me encontré con más espinas que desgarraban la piel de mis brazos cuando intentaba alcanzar aquella flor perfecta,tiñendo del rojo de mi sangre sus oscuros pétalos...De pronto solo aquella flor tenía color en medio de la negrura de mis sombras....Era el color de la sangre,el escarlata más hermoso que había visto nunca.
De pronto en la nada de mi pequeño mundo se formaron dos siluetas,dos niños pequeños...como yo...Venían en mi dirección jugando y riendo.Se detuvieron frente a mi y se arrodillaron para arrancar aquella rosa roja con la intención de llevársela lejos.Sentí que se formaba un vacío en mi pecho:
-"¡Esperad!¡No os las llevéis!¡Esas rosas son mías!¡Las teñí yo con mi sangre!"
Inútiles palabras que se llevó el gélido viento.
De la misma forma en la que aparecieron,los vi marcharse con mi rosa roja,riendo como los niños que juegan,enseñándome desde lejos que ellos y sólo ellos eran dueños de lo único que yo había conseguido amar y que hasta aquel instante no había comprendido que amaba a esa flor ni tampoco había comprendido el por qué...
Una vez vi una flor siendo arrastrada por el viento y supe que era como ella...Frágil y efímero....Simplemente nada...

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